Con EEVIAC —acrónimo de Experimental Electronic Volume One: A Cinematic—— Man or Astro-Man? dio en 2002 el giro más ambicioso y radical de su carrera. Conocidos hasta entonces por su surf rock instrumental hiperactivo, cargado de imaginería sci-fi de serie B y energía punk, la banda decidió aquí romper su propia narrativa y expandir su universo sonoro hacia terrenos más oscuros, electrónicos y conceptuales. El resultado fue un álbum inquietante, cerebral y sorprendentemente profético.
EEVIAC se aleja deliberadamente del frenesí lúdico de trabajos anteriores como Destroy All Astromen! para construir un paisaje sonoro fragmentado, dominado por sintetizadores analógicos, loops, ruido electrónico y guitarras reducidas a pulsos mecánicos. La influencia del krautrock, la música industrial temprana y la electrónica experimental es evidente, pero filtrada siempre por la sensibilidad narrativa del grupo. Aquí la ciencia ficción ya no es aventura: es advertencia.
El álbum funciona como una especie de transmisión distorsionada desde un futuro fallido. Temas como “Interstellar Hardrive”, “Psychology of A.I. (Numbers Follow the Humans)” o “Myopia” evocan colapsos tecnológicos, inteligencia artificial fuera de control y paranoia colectiva. Aunque sigue siendo mayormente instrumental, EEVIAC introduce voces procesadas y fragmentos casi radiofónicos que refuerzan su carácter cinematográfico y apocalíptico.
La producción es uno de los grandes logros del disco. Fría, detallada y deliberadamente aséptica, construye una sensación de aislamiento que envuelve al oyente. No hay calidez surf ni humor inmediato: todo está calculado para generar tensión, extrañamiento y una inquietud persistente. Es un disco que se escucha más como una banda sonora para una distopía retrofuturista que como un álbum de rock convencional.
En retrospectiva, EEVIAC es el trabajo más arriesgado y divisivo de Man or Astro-Man?, pero también uno de los más influyentes. Anticipó discusiones sobre vigilancia, dependencia tecnológica y deshumanización que hoy resultan inquietantemente actuales. Para algunos fans fue una ruptura incómoda; para otros, la confirmación de que la banda siempre fue más que un acto surf con estética nerd.
EEVIAC no busca entretener: busca alertar. Es el momento en que Man or Astro-Man? dejó de mirar al espacio exterior para señalar el abismo que se abría dentro de la propia humanidad. Un disco incómodo, visionario y fundamental dentro del rock instrumental y experimental de principios del siglo XXI.



